No fue ni de lejos un gran partido del capitán portugués, que además fue sustituido cuando el partido todavía estaba empatado. A nivel de sensaciones, fue un partido más en el que Cristiano Ronaldo apenas entró en juego y, además, estuvo muy lejos de ser determinante en el área. Se le anuló un tanto por fuera de juego que habría sido un golazo, pero no hizo nada más destacable más allá de su tanto de penalti.

Así lo reflejan también sus estadísticas. Cristiano Ronaldo se llevó el MVP habiendo disparado únicamente dos veces, entre los tres palos una y fue el penalti, y si haber completado ningún regate en todo el partido. No solo eso, sino que entró en juego únicamente en 25 ocasiones, siendo por mucho el jugador del terreno de juego entre los titulares que menos participó. El que más se acercó en su equipo fue Pedro Neto, que la tocó 39 veces y fue sustituido mucho antes que CR7.

Tampoco a nivel defensivo tuvo un papel destacado en sus presiones. Solo hizo una entrada ganadora y nada más. No fue capaz de interceptar ningún balón. No tuvo, entonces, un papel destacado como para ser merecedor del premio MVP, segundo que gana en este Mundial. 

Diogo Costa, el mejor

Si alguien de Portugal hubiera merecido el trofeo MVP, sin lugar a dudas es Diogo Costa. Portugal está en octavos de final gracias al partido de su portero, que evitó en varias ocasiones que Croacia ampliara la ventaja. En total hizo 5 paradas de mérito, especialmente dos a Mateo Kovacic, una desde fuera del área que desvió lo justo para que diera en el palo y no entrara.